Por traerme hasta ti, Él me lo dio a mí… Y me lo confirmó… No fue visión ni voz del cielo, Fue obediencia en mi duelo. Cuando todo parecía perdido, Tu nombre volvió… con sentido. Dios me lo confirmó, Sin gritos, sin alboroto. En tu risa, en tu paso lento, Sentí el eco de un pacto eterno. Dios me lo confirmó, Sin gritos, sin alboroto. En tu risa, en tu paso lento, Sentí el eco de un pacto eterno. Te vi… Y todo lo que Dios me habló, se encendió. Gemelos, hogar, dirección… Todo en tu voz se alineó. Dios me lo confirmó, Sin gritos, sin alboroto. En tu risa, en tu paso lento, Sentí el eco de un pacto eterno. ¿Cómo cumple Dios promesas si erramos? Amando sin medida… Y dándonos otra salida. Tú fuiste esa salida. Dios me lo confirmó, Me habló a través del perdón. Lo que perdí, Él restauró, En ti, su gracia me coronó.