
Mi gato me llevó a la fama
[Intro Spoken] Mi nombre es Bit y soy cantante. Una cantante desconocida. Con un gato que se pasó de listo. Firmé un contrato para una canción. El abogado leyó mal. El conoce a mi gato. La firma no era mía. Era de un tal Pérez. Pérez es mi gato. Mi gato no tiene apellido. El abogado le puso un apellido. Pérez García. El pensó que Bit era mordida en inglés. Cuando le dije Bit asoció mordida con gato y le puso a firmar contrato. Mi abogado cobra por hora. Llevo tres meses. [Verso 2] Llamé al juez para explicar el problema. Él aclaró que el gato también tiene derechos. La ley de gatos no es para contratos. Pero el juez entendió maltrato. El abogado dijo que firmar no es maltrato. Pero el juez aceptó la firma del gato. El notario certificó la firma de Pérez. El gato no tiene documento. El notario le hizo uno. El notario dijo: falta la apostilla. Del Ministerio. Fui al Ministerio. Nunca apostillaron un gato. Crearon una categoría nueva: "felino contractual". El registrador inscribió a Pérez como empresa. Pérez García S.L. El gato es su propio empleado. El gato no puede renunciar. No tiene dedos para firmar. El registrador dijo que eso es responsabilidad mía. Cobró por decirlo. El auditor revisó las horas del gato. El gato durmió todo el contrato. Esas horas son laborales. El gato tiene derecho a vacaciones. Y a aguinaldo. El contrato? Lo firmó el gato. La canción? La canté yo. La plata? La tiene el gato. El me paga con atún. je Yo solo era su asistente. La próxima vez firmo con una piedra, dije. Las piedras no tienen derechos. Pagan con dinero por una canción, no pagan con atún. La piedra no canta. El gato no paga. Y yo grabo el disco igual. Se llama "Atún y otras formas de perder". El gato es productor. El disco es un éxito. El gato sale en la tapa. Yo estoy atrás. La crítica dice: "el productor tiene carácter". Me ofrecieron un contrato nuevo. Para el gato. Lo firmé yo. Sin que se diera cuenta. Ahora el gato me debe una canción. El gato no canta. Maúlla. La grabamos igual. Se llama "Miau". Es un éxito. Y así fue como mi gato me llevó a la fama. Ahora es mi mánager. No sabe leer contratos. El gato odia cómo canto. Ahora mi gato me paga un buen salario para no oírme cantar. je Por eso hoy tengo fama y hoy les canto esta canción.

