El uniforme es el dogma del verdugo. Pisan el pecho por placer, por deporte, por lucro. El periodista cae, el rastro se borra en el silicio. Asesinos con bota de mercado y alma de papel. No son humanos, son engranajes del sadismo. El sionismo es el fetiche del primate bandido. Gozan con el espasmo de la carne que expira. La propiedad de la tierra es el útero de su violencia. ¡Abajo el dogma de la bota! ¡Abajo el lucro sobre el cadáver! Nuestra rabia no es locura, es la brújula de la especie. El mineral no se rinde ante el cristal frío del opresor. Basta de luto, basta de simulacro moral. La indignación es el combustible, pero no basta. La materia que sufre tiene que ser la mano que golpea. SILENCIO Yag. Yag. Yag, ¡Toma! Yag. Yag. Yag, ¡Toma! Yag. Yag. Yag, ¡Toma! Yag. Yag. Yag, ¡Corta! Yag. Yag. Yag, ¡Toma! Yag. Yag. Yag, ¡Vuela! Yag. Yag. Yag, ¡Arde! Yag. Yag. ¡Es necesario! ¡Arde! ¡Albor! Yag en la bari mangue es el drom. ¡Respira! Junta horizontal. Trabajo. Tierra. Verde. Bizitza. Aske. Drom. Chachipén, drom. El Duende. drom. ¡Respira!