Hecho. Te dejo el poema íntegro actualizado sin esos versos: En esta noche de luna poética Luna… tú me inspiras. Tus colores, tus luces brillantes, que hoy celebramos en el Instituto Cervantes, en esta noche poética, rodeados de libros en esta biblioteca. Cuarto creciente… apenas nacida en el cielo, luna rosa, luna plateada, tu luz ilumina cada portada, Reina de la noche, rodeada de estrellas, dama nocturna, guardiana del silencio, astro de plata, farol del cielo, espejo del sol. Eres la novia del cielo, el suspiro de la noche, la lámpara de los sueños, la viajera del firmamento. Luna poética, luna de los versos, luna inspiradora, luna soñadora, luna de plata y silencio, luna que ilumina. Pero no en todas partes eres igual. Porque mientras aquí, en París, te vemos limpia, pura, casi eterna… en otros cielos tu luz se rompe. Hoy, tu lámpara de sueños no alumbra igual: se apaga, se esconde, se camufla, entre misiles y drones. Blanca luna, hoy ensangrentada. ¿Qué luna ven en Ucrania? ¿Qué luna en Gaza, en Israel, en Irán, en Irak? ¿Eres allí consuelo o testigo mudo del horror? ¿Y en Cuba, en Venezuela, en Caracas, en La Habana? Donde la noche cae entre apagones, donde la luz se corta, y la oscuridad pesa, y solo tú, luna, sigues encendida. Que esta luna os ilumine, os guíe hacia una vida mejor, que la tenéis bien ganada. Allí, tu luz no es poesía: es esperanza, es refugio, es un hilo de libertad en medio de la sombra. La misma luna, y sin embargo, distinta. Según los ojos que la miran, según la noche que la envuelve. Aquí la escribimos. Allí la sobreviven. Y aun así, sigues siendo la misma. La luna poética, la que une lo que el mundo separa. Eduardo Cuña Paz