
Camino por pasillos que se tragan la esperanza, huele a muerte, a soledad, a luz blanca que no abraza. Fuera el mundo sigue ciego, sigue sordo, sigue igual, aquí el tiempo se ha parado, no hay principio, solo un final. En la cama un hombre roto que se cansa de esperar, con la piel hecha ceniza y los labios de cristal. Me mira con ojos tristes, me confiesa sin llorar: “Lo valiente era quedarse, lo cobarde es descansar.” Y qué más da si hay algo al otro lado, si lo que jode es irse sin haber vivido en vano. Y qué más da si hay sombras en la puerta, si los que más corrieron fueron los primeros en caer. He visto a muchos quedarse, he visto a muchos huir, he visto a muchos cerrando los ojos sin decidir. Y luego están los que hablan con los muertos sin temor, como si alguien los llamara, como si oyeran su voz. “Han venido por mí”, me dijo el de la habitación de al lado, y al minuto se fue en paz, como si fuera esperado. Tal vez solo son mentiras que la mente quiere ver, pero dime tú si hay mentira más hermosa que esa fe. Y qué más da si hay algo al otro lado, si lo que jode es irse sin haber vivido en vano. Y qué más da si hay sombras en la puerta, si los que más corrieron fueron los primeros en caer. Si tienes un porqué, encuentras el cómo. Y mi viejo lo tenía: tres hijas y una vida, y una guerra con la muerte que libró cada día. Dieciocho años en una jaula sin barrotes, condenado a respirar, pero nunca, nunca roto. Cuando me toque a mí, no quiero respuestas, que me esperen en la puerta y ya veré qué coño hacer. Y si no hay nadie, si no hay nada, si no hay sombra ni hay reencuentro, al menos que en mi pecho suene un último recuerdo… “Tarde, pero he llegado.” 🌘 --- viNiak --- 🌒 - https://www.youtube.com/@viNiakOficial - https://www.instagram.com/viniakoficial/ - [email protected] - https://viniak.es

