
02 Suenan zambombas
Mi casa vibra con golpes de zambomba, no es escándalo, es la fe que se asoma. Suena el compás buscando la estrella, el calor de la lumbre, y la música suena. Pandereta al aire, anís y cucharillas, la voz se calienta por las esquinas. Cantamos gracias, alejamos lo peor, y en La Mancha suena que nació el Señor. Si el mundo se para, aquí no se calla, la mesa entera se pone a cantar. Me río, me arrimo, se rompe la calma, y este soniquete me vuelve a lanzar. Suena zambomba, vibran panderetas, ruido y alegría to a la vez. No es lío ni culpa, es vieja costumbre, y en este jaleo me encuentro la fe… y hasta canté. Golpe, palma, compás y más, noche que late sin parar jamás. Compás que acompaña, botella que suena, villancico viejo que el alma me llena. Sale el mostillo, corta el mazapán, la mistela pasa de mano en mano ya. Los molinos velan desde la loma, y el frío se queda fuera de la casa. Tierra de Quijote, paisanos y pasión, entre risas, vino y devoción. No buscan gloria ni quieren luchar, adorando al Niño dormido en el nido de paz. No es pelea ni ruido sin más, es la forma que tenemos de rezar. Cantando bajito, golpeando el compás, como se hace en La Mancha al celebrar. Suena zambomba, vibran panderetas, ruido y alegría to a la vez. No es lío ni culpa, es vieja costumbre, y en este jaleo me encuentro la fe… y hasta canté. Golpe, palma, compás y pan, vino en la mesa y ganas de dar. Compás que acompaña, botella que suena, Navidad manchega que todo lo arregla. Cierro los ojos, siguen aquí, como si la casa fuera un Belén. No hay más palabras que compartir, Dios hecho Niño vuelve a nacer. Suena zambomba, vuelve a sonar, La Mancha entera se pone a cantar. No hay más riqueza ni más señal que pan partido y paz de verdad. Golpe, palma, compás y fe, Navidad viva de ayer y hoy es. Compás que acompaña, botella que suena, y Dios en la casa… que yo pongo la mesa.

