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Give me a moment of clarification

V6

[INTRO — Male lead, spoken-sung] A‘udhu billahi min ash-shaytan ir-rajim. Bismillahir-Rahmanir-Rahim. Malik Alim Cepeda… No soy perfecto, pero estoy trabajando en mí. No estoy buscando aparentar. Estoy buscando ser el hombre que mis hijos necesitan ver. Mi hija, mi nieta, mi hijo… Esto es más que dinero. Esto es carácter. [VERSO 1 — Male lead] Estoy metiéndole legal, construyendo mi camino, aunque a veces el progreso se demore en llegar. No necesito hacer un show pa’ demostrar lo que vivo, mi trabajo y mis acciones algún día hablarán. Mira mi esfuerzo profesional, mira cómo sigo activo, cada paso con conciencia, cada meta con razón. No es por likes ni seguidores, ni por fama en los bolsillos, es por darle a los míos algo más que una aportación. Porque el dinero paga cuentas, pero no compra confianza, no reemplaza una llamada ni una noche junto a ti. No convierte en buen padre al que solamente manda, ni hace crecer una familia si no aprendo a construir. Yo no soy un cajero, soy un padre con conciencia, con deberes, sentimientos y carácter que pulir. Puedo dar apoyo económico y también dar presencia, ser ejemplo con mis actos, aprender y corregir. [PRE-CORO — Choir softly enters] Ya Allah, trabaja primero en mi interior, que mis palabras tengan calma, que mis decisiones tengan honor. Que mis hijos vean el cambio, no solamente mi intención. Que mi vida dé testimonio de lo que guardo en el corazón. [CORO — Full gospel choir] ¡Estoy trabajando en mí! ¡Estoy creciendo por mi familia! Más que dinero, más que cosas, quiero dejar sabiduría. ¡Estoy trabajando en mí! Con paciencia y con dignidad. Para mi hija, mi nieta y mi hijo, quiero dejarles integridad. No soy un cajero, soy un padre, tengo un corazón y una responsabilidad. Pongo el esfuerzo, desarrollo mi carácter, y le pido a Allah que me guíe en mi caminar. [VERSO 2 — Male lead, soulful rhythm] Sophia, mi pequeña, aunque haya millas de por medio, quiero que conozcas mi voz, mi cariño y mi verdad. Que no midas nuestro vínculo por regalos o por precio, sino por un padre que se esfuerza en estar. Quiero verte descubriendo cada parte de tu mundo, con tus raíces boricuas y tu propia identidad. Que aprendas que ser fuerte no es guardarse todo adentro, es saber pedir ayuda y tratar a otros con bondad. A mi nieta allá en Brooklyn le deseo un horizonte donde el amor de su familia le dé fuerza para andar. Que sus sueños sean tan grandes como el cielo sobre el Bronx, y que siempre tenga adultos que la sepan escuchar. Y a mi hijo, ya de adulto, le dedico estas palabras: un hombre sigue aprendiendo, no termina de crecer. Que las decisiones sabias nos acompañen en la marcha, que podamos construir algo más fuerte desde el ser. Tres generaciones, una responsabilidad: dar amor, enseñar con hechos, preservar la dignidad. [CORO — Choir with piano and handclaps] ¡Estoy trabajando en mí! ¡Estoy creciendo por mi familia! Más que dinero, más que cosas, quiero dejar sabiduría. ¡Estoy trabajando en mí! Con paciencia y con dignidad. Para mi hija, mi nieta y mi hijo, quiero dejarles integridad. [VERSO 3 — Male lead, reflective] Fatima, compartimos algo que merece dignidad: nuestra hija no es mensajera de problemas entre adultos. Si hay heridas, que las hablemos con respeto y claridad, sin poner sobre sus hombros lo que toca resolvernos. No voy a exigir un resultado que no depende solo de mí, ni a confundir reconciliación con tener la última palabra. Si podemos reparar el vínculo, que sea con honestidad, con dos personas dispuestas a construir una etapa más sana. Y si toma tiempo, que el tiempo nos encuentre mejorando, con palabras más cuidadosas y más disposición. Porque criar también es escuchar, consultar y estar cambiando; nuestra hija merece paz, no heredar nuestra tensión. No se trata de tener razón en cada conversación, se trata de hallar soluciones sin perder la humanidad. Si Allah abre una puerta, que nos encuentre con intención: hacer lo correcto, con respeto y sinceridad. [PUENTE — Choir call and response] Voz principal: ¿Qué dice el Qur’an? Coro: ¡Wa-s-sulhu khayr! ¡La reconciliación es mejor! Voz principal: ¿Y cómo empieza el cambio? Coro: ¡Por dentro, con esfuerzo y con honor! Voz principal: ¿Y a los niños qué les toca? Coro: ¡No cargar con nuestro dolor! Voz principal: ¿Y qué vale más que el dinero? Coro: ¡La presencia, el respeto y el amor! [VERSO 4 — Piano solo, intimate delivery] Surah Ar-Ra’d me recuerda que el cambio empieza en el interior. No puedo controlar cada respuesta, pero sí trabajar en mi conducta y mi corazón. Al-Isra me enseña a cuidar las palabras, no lanzar más heridas por querer ganar. Al-Baqarah recuerda que un hijo no es un arma, ni una razón para hacerle daño al otro al discutir o reclamar. Al-Hujurat me habla de reparar las relaciones, de buscar la paz cuando exista voluntad. Y yo le pido a Allah que refine mis intenciones, que me dé sabiduría, paciencia y estabilidad. No digo que ya llegué, digo que sigo avan