
Resistiendo a la bonanza que se me impone en la tarde voy andando hacia la nada disculpando tus embates. Ya no niego que me mientas ni tampoco que me abraces, solo siento que tus muslos ya no gritan como antes. Y ahora tu vas y lo cuentas que yo ya me callo. Y ahora ya vas y lo gritas que yo ya no hablo. Ya te cansaste de mierdas y de mis locuras. Ya comenzaste a odiarme con gran soltura. Ahora la noche no cuenta ya con mis besos. Ahora tus días no tienen ni para versos. Y ahora tu vas y lo cuentas que yo ya me callo. Y ahora ya vas y lo gritas que yo ya no hablo. Te vas silbando bajito mirando hacia el cielo y yo sonrío pa dentro escupiendo al suelo. Y ahora tu vas y lo cuentas que yo ya me callo. Y ahora ya vas lo gritas que yo ya no hablo.

