
[Coro] No se esconde el acero, se lleva en el pecho, como un juramento, como un hecho. Caminamos despacio, pero el miedo es veloz, cuando llegamos, todos piensan en Dios. No jugamos, no cantamos canciones, solo cargamos silencios y misiones. En la calle no hay perdón ni teatro, hay cinco sombras – y un contrato. [Verso 1] Jeans sencillos, camisa abierta, debajo, chaleco – la verdad despierta. No hay colores ni moda moderna, solo la mirada de la guerra eterna. Cinco hombres, ni una palabra, pero en cada paso – la ciudad se calla. No disparamos primero, ni último, pero cuando lo hacemos, es definitivo. [Verso 2] No somos enemigos – somos aviso. Una tormenta vestida de juicio. Ellos rezan por piedad o perdón, pero nosotros somos Dios... en ejecución. No tenemos nombre, ni cara ni cielo, pero cuando llegamos, todo es hielo. No hay gritos, no hay llanto ni paz – solo silencio... y el final detrás.

