
En la orilla de la vida, donde las olas susurran, Encuentro tu gracia, Señor, y mi alma murmura. Tus promesas como el mar, vastas y profundas, En cada ola que rompe, tu amor me inunda. Olas de fe, bajo tu cielo inmenso, Con cada paso, siento tu aliento. En cada ritmo, en cada movimiento, Las olas de tu amor, mi eterno sustento. Con ritmos que resuenan, en la calle y en el templo, Tu luz ilumina mi camino, claro y cierto. Tu espíritu me guía, fuerte y constante. En la danza de la fe, vivo vibrante. Olas de fe, en la noche y en el día, En tu presencia, mi alma se alivía. Con cada verso, con cada melodía, Tu amor se siente, pura alegría. No hay tempestad, ni oscuridad que detenga, La fuerza de tu amor, que todo lo vence y enmienda. En las calles de mi isla, tu espíritu se extiende, Olas de fe, en tu gracia siempre me enciendo. Olas de fe, en este mar de vida, Tu amor es el ancla, mi guía decidida. En la fiesta de tu espíritu, en la batalla vencida, Las olas de tu gracia, en mi corazón anidada. [Ritmo Reggaeton Concluyente] En el ritmo de las olas, en la paz de tu mirada, En el baile de la fe, mi corazón se embriaga. Olas de fe, mi canto y mi bandera, En el amor de Cristo, mi vida entera. [Instrumental Outro]

