Song Cover Image

La hoja seca

Lejos quedó ya su ático de abril. Tal vez fue el viento de octubre, con su húmeda voz seductora, el último amante en besarla. Llegó el cierzo de mayo altanero, primer donjuán de su verde vivo, arrobado y eterno la acarició, estremeció su efigie palmada. Luego la amó la brisa de agosto: presumió a su sombra ante el Sol fresca, jaranera por la alameda; después mientras septiembre, celoso de los nimbos el poniente asoló su copa con tonos ocres. Ay, hoja de álamo seca, te arrastra el viento sin nombre, susurras lo que ya fuiste en lenguas que nadie oye, y en tu caída se escribe la despedida callada. Ay, hoja de álamo seca no eres ya más que una lágrima, un verso eterno en un papel en la casa olvidada del poeta, un verso eterno en un papel en la casa olvidada del poeta. Constante el levante la ha talado de su último abrazo viva, ha desgarrado su hilo frágil final ya inevitablemente caduco, para que yazca sobre el agua, cristalina cárcava el arroyo, su último viaje a las cenizas. Ay, hoja de álamo seca, te arrastra el viento sin nombre, susurras lo que ya fuiste en lenguas que nadie oye, y en tu caída se escribe la despedida callada. Ay, hoja de álamo seca no eres ya más que una lágrima, un verso eterno en un papel en la casa olvidada del poeta, un verso eterno en un papel en la casa olvidada del poeta.