
[Verse 1] Cual ave que vigila en la noche fría, mis emociones son tinta y poesía, cruzo las páginas, sueños de osadía, en versos leves de dulce armonía. [Verse 2] Crecí bajo el yugo de esta obsesión, la más inquietante revelación, me arroja a menudo a la sinrazón, veneno dulce, reflejo de pasión. [Chorus] Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. [Verse 3] Siguió mis pasos desde la infancia, cantando en sombras, rompiendo distancia, cura las llagas de mi vieja errancia, vive en mi pecho cual pura esperanza. [Verse 4] Guía mis días, llama y tentación, entra en mis venas, pura vibración, un día haré de esto una canción, relato vivo de danza y emoción. [Chorus] Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. [Verse 5] Cuando atravieso su puerta de día, libera la sombra que nadie entendía, viste mi pluma con su fantasía, y une odio y amor en su geografía. [Verse 6] A menudo me enseña a saber callar, a oír al mundo en lugar de juzgar, me dio la fuerza para no fallar, y en los milagros la luz encontrar. [Chorus] Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. [Verse 7] Me eleva si el paso se hace trizas, vuelve mis fallas, puras balizas, en su eco la herida cicatriza, es ancla y brújula, siempre precisa. [Chorus] Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. Es ella mi llama, mi maldición, mi grito, mi aire, mi perdición. [Outro] Quizás palabras son pura ilusión, quizás mi voz es una intrusión, pero en ella mi alma halla extensión. Mi más bella maldición. Mi más bella maldición.

