
Sobre la orilla, ola a ola, sedimenta el mar su playa… Sobre la orilla, ola a ola, sedimenta el mar su playa, lleva y trae con su espuma el rumor de la nostalgia. Viejos castillos de arena, los sueños de aquella infancia, cuando ayer no existía ni se esperaba un mañana. Castillos que fue arrastrando a sus abismos el agua, sueños que esconde la vida mientras la marea está baja. Parece que lo escuchamos, como una madre nos habla, nos peina su mano, el viento, profundas son sus palabras que nos consuelan por dentro con bálsamos de esperanza. Desde el alcor de los años, con humedad en la espalda, el caminar desgastado, las cicatrices del alma. A su horizonte te llevan para apoyar la mirada, como si allí comenzara todo lo que el tiempo calla. Castillos que fue arrastrando a sus abismos el agua, sueños que esconde la vida mientras la marea está baja. Parece que lo escuchamos, como una madre nos habla, nos peina su mano, el viento, profundas son sus palabras que nos consuelan por dentro con bálsamos de esperanza. Nos peina su mano el viento, profundas son sus palabras, nos consuelan por dentro con bálsamos de esperanza.

