
A ti, amada mía, a tu bondad y alegría, a la luz de tu sonrisa que ilumina mi vida. Tu pena es mi pena, tu alegría, mi alegría, y en cada paso del camino siempre estás junto a mí. Porque tu amor es mi refugio, mi verdad y mi destino, la razón por la que sigo caminando mi camino. Eres calma en la tormenta, eres fuerza cada día, la razón más hermosa que encontré en mi vida. Cuando tus ojos me miran parece detenerse el tiempo, y hasta el silencio se llena de dulces sentimientos. Y aunque pasen muchos años, seguirás siendo mi guía, porque tú has sido siempre la razón de mi alegría. Porque tu amor es mi refugio, mi verdad y mi destino, la razón por la que sigo caminando mi camino. A ti, amada mía, te entrego esta canción, nacida desde lo más profundo de mi vida y corazón.

