
Me dejaste el corazón con candado y sin llave, tu recuerdo en mis manos como arena que se cae, me enseñaste a respirarte, a quererte sin que duela, y ahora que no estás, dime quién me consuela. Tengo fotos de los dos en el cajón del olvido, y el silencio en esta casa suena más que tu latido, cada esquina me recuerda que tú fuiste mi lugar, y sin ti no sé ni cómo se pronuncia respirar. Ven — que tu ausencia me está quemando, ven — que me encuentro aquí esperando, mis sentidos están fuera de control, y sin tus manos ya no sé dónde está mi sol. ¡Dímelo tú cómo se vive cuando el amor que uno más quiere se escribe en pasado — y se rompe y se hunde! Dímelo tú qué le digo a este cuerpo que todavía te busca en el invierno, cómo apago el incendio que prendiste si jamás me enseñaste a vivir sin verte. Me acostumbré a dormirme con tu nombre en los labios, como oración de un solo hombre, me enseñaste que el amor no tiene precio, y ahora vale más tu ausencia que tu beso. Cada noche busco el lado que ocupabas, todavía siento el calor de las palabras que me dabas cuando el mundo era pequeño y cabian los dos dentro de un sueño. Ven — aunque sea una sola vez, ven — y dime que todo tiene solución, porque sin ti no sé quién soy después, y me sobra el mundo entero sin tu voz. ¡Dímelo tú cómo se vive cuando el amor que uno más quiere se escribe en pasado — y se rompe y se hunde! Dímelo tú qué le digo a este cuerpo que todavía te busca en el invierno, cómo apago el incendio que prendiste si jamás me enseñaste a vivir sin verte. "Llámame aunque no sepas qué decirme, aunque el tiempo ya no pueda repetirse, porque aquí entre tus silencios y mis ganas aún te espero — todas las mañanas. Y si ya no hay regreso, dímelo tú, que prefiero la verdad aunque me destruya, a seguir inventando que el amor no huye cuando ya no queda nada — sólo tú." ¡Dímelo tú cómo se vive cuando el amor que uno más quiere se escribe en pasado — y se rompe y se hunde! Dímelo tú qué le digo a este cuerpo que todavía te busca en el invierno, cómo apago el incendio que prendiste si jamás — jamás — me enseñaste a vivir sin verte. Dímelo tú… dímelo tú… si jamás me enseñaste…

