Anoche la luna bajó a tu ventana, quería mirarte, igual que yo. Y en su luz tranquila, tan enamorada, vi cómo en tus ojos dormía el sol. II Tus manos pequeñas rozaron mi alma, dejando encendido mi corazón. Y en cada latido nació la esperanza de ser en tu vida la eterna canción. Coro Y es que tú, solo tú, me das la calma que mi alma buscó. Cuando estás, junto a mí, se llena de gozo mi voz al decir: que en tus besos vive el cielo, que en tu risa sueño y vuelo, porque amarte es mi fortuna, mi amor de luna, mi dulce querer. III Camino despacio si vas de mi mano, no tengo más prisa que oírte hablar. Que todo en tu risa vibra soberano, y el tiempo se rinde a tu caminar. Coro final Y es que tú, solo tú, haces grande lo que soy y lo que fui. Y al mirarte, mi bien, nace un te amo en mi pecho también. Porque amarte es el destino que esperaba en mi camino; mi dulzura, mi ternura, mi amor de luna, mi eterno querer. Y es que tú, solo tú, me das la calma que mi alma buscó. Cuando estás, junto a mí, se llena de gozo mi voz al decir: que en tus besos vive el cielo, que en tu risa sueño y vuelo, porque amarte es mi fortuna, mi amor de luna, mi dulce querer.