Eternamente tuyo… aunque la noche me robe el aliento, aunque el silencio me queme por dentro, yo soy tuyo… eternamente tuyo. En la quietud de esta habitación vacía tu sombra aún danza en la pared, cada suspiro que se escapa de mí Lleva tu nombre y no quiere volver. Las horas pasan como cuchillos lentos, rasgando el pecho donde te guardé, y aunque el reloj diga que ya no estás, Mi corazón late el ritmo de tu “te amaré”. No hay distancia que apague este fuego, ni olvido que se atreva a tocar la cicatriz que dejaste en mi pecho y que aún sangra cuando nombro tu mirar. Eternamente tuyo… aunque la noche me robe el aliento, aunque el silencio me queme por dentro, yo soy tuyo… eternamente tuyo. Eternamente tuyo… si el mundo se derrumba a mi alrededor, si el tiempo se lleva hasta el último color,yo soy tuyo… eternamente tuyo. Recuerdo el temblor de tus manos en las mías cuando el mundo aún cabía en un beso, cómo tu risa se volvía melodía y mi alma aprendía a no tener miedo. Ahora el viento trae ecos de tu voz y yo contesto aunque no haya respuesta, porque amar no es elegir quedarse o irse… es seguir amando cuando ya no queda nada. Si alguna vez el destino nos separa y el cielo se niega a devolverte a mí, sabrás que cada estrella que se apaga lleva escrito: “yo fui y seré de ti”. No pido promesas, no pido mañana… solo que sepas, en lo más profundo, que este corazón no conoce otra patria que el territorio sagrado de tu mundo. Eternamente tuyo… aunque la noche me robe el aliento, aunque el silencio me queme por dentro, yo soy tuyo… eternamente tuyo. Eternamente tuyo… si el mundo se derrumba a mi alrededor, si el tiempo se lleva hasta el último color… yo soy tuyo… eternamente… tuyo.


