
En los caminos de la fe, seis almas en devoción, Viajamos por montañas, en busca de un nuevo hogar. Con el padre Sebastián, guiándonos sin cesar, De pueblo en pueblo, llevando paz y santidad. Oh, vive cada momento, no sabes cuándo partirás, En los caminos del Señor, el destino hallarás. En el viaje descubrimos, la pobreza en expansión, Pequeñas comunidades, olvidadas en su aflicción. Paradas en pueblos solitarios, con una misión, Llevar el santo servicio, a cada rincón con fervor. Oh, vive cada momento, no sabes cuándo partirás, En los caminos del Señor, el destino hallarás. Un deslizamiento en el camino, el bus quedó atrás, Un grito de auxilio, nos llevó al abismo mortal, Nuestro bus en ruinas, 34 almas ya no están. El padre nos recordó, los misterios del Señor, Con oraciones y lágrimas, por las almas en dolor. Celebramos una misa, con el corazón quebrado, Pidiendo paz y descanso, para los que han pasado. Por eso hijo mío, vive con alegría y paz, Porque no sabes la hora, en que tu alma partirá.

