
[Intro — instrumental] (guitarra española, arpegio dramático, libre — 8 compases — entra el bandoneón sosteniendo una nota larga — corte — arranca el sintetizador marcial) [Verso 1] Bailamos en un cuarto sin ventanas ni reloj, tu mano en mi cintura como una condición. Yo aprendí tu idioma, vos no aprendiste el mío, y llamabas amor a lo que era una habitación. [Verso 2] Me pusiste en la lista de las cosas que tenías, entre el saco de invierno y el perfume que no usé. Yo era el tango que sonaba mientras vos te vestías, la canción de la casa, nunca la mujer. [Pre-Coro] Y me decís mi nombre despacito... como si eso alcanzara. Como si eso alcanzara~ [Coro] Sebastián... no me llames, no me toques, no me pidas más. Sebastián... lo que fuimos ya no está. BAILÁ SOLO CON TU SOMBRA, MI AMOR, que yo aprendí a bailar sin vos. Sebastián... Sebastián... [Verso 3] Hay mujeres que perdonan, yo perdí la costumbre, me dejaste sin idioma pero no sin voz. Vos tenías el compás, yo tenía la lumbre, y la lumbre se apagó. [Puente — baja todo: solo bandoneón, guitarra española y voz] (sin batería, sin sintetizador — teatral, casi susurrado) Que Dios te dé una casa grande, y que la casa tenga espejos. Que en cada espejo estés vos solo, bailando lo que me robaste... y que no te devuelva NADA... [Coro Final — entra todo, coro múltiple, más alto] ¡SEBASTIÁN! No me llames, no me toques, no me pidas más. ¡SEBASTIÁN! Lo que fuimos ya no está. BAILÁ SOLO CON TU SOMBRA, MI AMOR, QUE YO APRENDÍ A BAILAR SIN VOS. (Sebastián... Sebastián...) Aprendí a bailar sin vos. [Outro] (el sintetizador se corta de golpe — queda la guitarra española del principio y el bandoneón exhalando) Sin vos... sin vos...~

