
[Intro — voz automática, teléfono viejo] «Para conservar la calma, pulse uno.» [Pitido] «Opción no disponible.» [Entra el bombo] [Verso 1] Entré limpio en la noche, salí debiéndole años, con la risa en los bolsillos y la culpa entre las manos. Brindé con malas juntas: nunca me dejaron solo; cuando quise estar conmigo desaparecieron todos. Había polvo sobre el mármol, no era polvo de la obra; la lealtad duró en la mesa lo que duró la última bolsa. Cada vaso fue un indulto, cada raya una frontera; las crucé sin documentos y acabé fuera de mí a la vuelta. Me vio venir la ruina, le cedí mi reservado; dijo: «Vengo a por tu vida». Le pedí pagar aplazado. El banco dice «caballero» justo antes de degollarme: qué educación la del verdugo cuando viene a embargarme. Compré relojes pa’ matar las horas que no soportaba, ropa cara para un cuerpo que por dentro no habitaba. Tuve todo lo que quise, menos ganas de tenerlo; fui el más rico del desastre y el más pobre de mis sueños. Me dijeron: «Toca fondo». Compré el piso de debajo; allí estaban mis colegas alquilándome el fracaso. Yo firmé que estaba bien con una mano que temblaba; la mentira estaba en regla… la verdad, descalificada. [Estribillo — llamada y respuesta] —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) El dinero, la cabeza, los colegas y la vida. —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) Si me veis sonriendo así… es que la herida está viva. [Verso 2] Ahora piso el escenario con la calma del culpable; sé que todos quieren verme: unos vivo, otros rentable. No tengo fans, tengo testigos protegidos; tu rap busca aprobación, el mío daños y perjuicios. Me pagan por contar lo que tú pagas por tapar, tu verdad cabe en un filtro, la mía rompe el cristal. Mi abogado oye mis temas y los guarda como indicios; si mi disco no es un clásico, por lo menos es delito. El médico dice «estable», el camello «estás cambiado»; los dos viven de mi pulso, solo cambia el decorado. El Estado me administra lo que ayer fue decomiso: mismo infierno, otra receta, con prospecto y compromiso. Mi cabeza abrió la puerta que la lógica clausura; cuando el cerebro se fuga entra sin cita la locura. Vi la luna embargada, vi a Dios contando monedas; comprendí que hasta los cielos tienen números en deuda. Hice un beat con los latidos que sobraron del ingreso, una caja con la rabia, un bajo gordo con el miedo. No me curó la música —le enseñó a rimar al daño—; ahora el trauma lleva el tempo y yo decido cuándo paro. [Estribillo] —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) El dinero, la cabeza, los colegas y la vida. —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) Si me veis sonriendo así… es que la herida está viva. [Break — bombo y bajo] —¿Estado civil? —En guerra. —¿Profesión? —Seguir de pie. —¿Nombre del responsable? [Silencio] —Nadie se presentó. [Verso 3] Cuando tuve para todos, todos fueron de la casa; cuando el saldo quedó mudo se escuchó caer la máscara. Me juraron «hasta la muerte» con los dedos bien cruzados; me morí más de una noche y ninguno vino al acto. Brindo por las malas juntas: me enseñaron algo exacto, quien se abraza a tu botella no se abraza a tu naufragio. La traición llevaba mi talla, pero le quedaba grande; quiso hundirme y tragó agua cuando vio que sé salvarme. Ya no busco ser ejemplo ni gustarle al funcionario; tengo el alma con tachones y el orgullo subrayado. Mi reputación no brilla, pero aguanta cada golpe; la tuya tiene patrocinio: quita el logo y no hay un nombre. Yo no vine a dar consejos, vine a hacer del parte un himno, a cobrarle cada verso al que apostó por verme extinto. Que mi ruina pague nóminas, que mi herida venda entradas; el fracaso no da miedo si lo mira toda la grada. Si mañana vuelvo al suelo, que retumbe el escenario, con el micro entre los dientes y el silencio de adversario. El que quiera moralejas que pregunte en recepción: yo perdí todos los mandos… y encontré por fin mi voz. [Estribillo final — multitud] —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) El dinero, la cabeza, los colegas y la vida. —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) —¿Todo bajo control? (¡MENTIRA!) Si me veis sonriendo así… es que la herida está viva. [Outro — música cortada] «Para conservar la calma, pulse uno.» [Pitido] «Opción no disponible.»

