Song Cover Image

Abre la puerta, hermano

Abre la puerta, hermano mío, que pase la luz por dentro, que no se quede sombrío donde nos vimos creciendo. Aunque ya no estén los niños, ni sus voces, ni sus juegos, ni aquellos a quién quisimos, aún perduran los recuerdos: la escalera de granito, las butacas de madera, el velador de mármol frío, de cristales la cancela... Abre la puerta, hermano mío, que la luz de la vida encienda, que aunque parezca vacío algo nuestro allí nos queda, que pase la luz por dentro y cruce todas las puertas. Y aquel viejo piano negro, que no da nota, ni tecla, ni mano que le haga celo, ni candelabro, ni vela, se rebose de recuerdos y nos parezca que suena. Que pase la luz por dentro, que suba por la escalera y pase del entresuelo, que llegue hasta la azotea, desde un extremo a otro extremo, así quiso ella que fuera, así quiso ella querernos, así quiso ella querernos. Abre la puerta, hermano mío, que se refresquen del viento los cuartos y aquel pasillo que nuestros pasos corrieron, los juegos que compartimos, mis rabietas de pequeño, tus lecciones de silbidos que retumba el entresuelo. Abre la puerta y que no pasen los rayos de luz más fríos, los que hielan el cariño que a los hermanos uniera: el cariño que a sus hijos una madre concediera. Y aquel viejo piano negro, que no da nota, ni tecla, ni mano que le haga celo, ni candelabro, ni vela, se rebose de recuerdos y nos parezca que suena. Que pase la luz por dentro, que suba por la escalera y pase del entresuelo, que llegue hasta la azotea, desde un extremo a otro extremo, así quiso ella que fuera, así quiso ella querernos, así quiso ella querernos, así quiso ella querernos, así quiso ella querernos. Abre la puerta hermano mío.