[Intro] Ey… Dicen “cálmate”… ¿Calmarme? Ya es tarde. Cuando abro la boca tiemblan las calles. [Verso 1] Mírame, mírate, mídelo, mídeme, vine con sílabas, fibras y bíceps de lírica. Riman mis líneas con física, química, clínica, mística, crítica, cínica. Pican, replican, critican, suplican, quieren la cima, la pisan, resbalan. Yo no improviso, programo la bala, cada palabra dispara y no falla. Flipo, derrito tu rito y tu mito, mi ritmo es un rito infinito. Grito, compito conmigo solito, si gano, me exijo el doble de gritos. Traigo trabalenguas que tragan gargantas, truenan, retumban, revientan las tablas. Mientras practicas la práctica básica, yo practico acrobacia gramática. [Coro] Ya me siento… como el Dios del Rap, del Rap. Todo el barrio grita “¡más!”, “¡más!”. ¿Quién aguanta este compás, compás? Dobla la cabeza… frente al Dios del Rap. [Verso 2] Rápido, rápido, ráfaga, ráfaga, rimo sin freno, sin tregua, sin tráfico. Traigo vocablos volcánicos, vosotros sonáis automáticos. Suma la pluma, la espuma se esfuma, retumba la tumba cuando se acostumbra. Sube la aguja, la brújula apunta, donde yo pongo la firma, no dudas. Papel y metralla verbal en batalla, pantallas estallan si empiezo la charla. Callan, se rayan, desmayan la talla, mi talla no entra en ninguna muralla. Vengo con métrica médica, eléctrica, técnica, bélica, lógica, épica. Ellos son copia de copia calcada, yo soy la fábrica donde se fabrican. [Puente] No me compares, compárate. No me persigas, prepárate. Tu rap despega… mi rap orbita. Tú haces canciones… yo hago profecías. [Verso 3] Súbelo, súbelo, súbelo más, suda la sala si salgo a rimar. Cada compás es un jaque verbal, cada vocal es un golpe mortal. Doble, redoble, desdoble el desorden, rompo los moldes que todos esconden. Comen mi polvo, responden mi nombre, corren de noche si escuchan mis cortes. Letras que pesan toneladas enteras, tiembla la tierra, se cierran fronteras. Traigo tormentas metidas en libretas, tengo planetas girando en mis venas. No necesito corona de oro, mi trono es el tono que dobla los coros. No soy un rey, eso queda muy corto… ¿para qué ser rey… si puedo ser el Dios del Rap? [Coro Final] Ya me siento… como el Dios del Rap, del Rap. Todo el barrio grita “¡más!”, “¡más!”. Nadie alcanza este compás, compás. De la primera hasta la última fila, todos asienten… Porque llegó… el Dios del Rap.