
Están como separtados, pero caminan en el corazón de un pueblo construido en el Futuro, taciturno y universal y sin embargo tan charlatán tan musical tan suyo como la Luna que se enjuaga en la plata de la Caleta y se enamora de Ti... ¡Oh Madre Tierra! Sí, todas las ondas cantan en la noche, en esa libertad de un paraíso que jamás se escindió de sus entrañas, y la serpiente es ángel que danzando en el pecho lleva el chakra del amor a la palabra y al silencio que crea lo que jamás se para, y Eva tiene toda una costilla de su barro sanador para erigir su nuevo Adán íntegro de la Nada.

