
Anoche soñé con la brisa de aquel lugar Un eco de guitarras que me hacía despertar Rezando por llegar, el viento me llevó A la orilla del río donde el alma se quedó. Vi a un gitano pasar, con su paso lento y fiel Me miraba a los ojos, con la sombra en la piel Me dijo: "Hijo mío, aquí manda el corazón" Y el llanto de un violín se volvió mi canción. Aquel sabor a gloria y a libertad Bajo el sol que quema la ciudad "Te dijo te amo", me susurró el mar La isla bonita, donde quiero descansar. Todo el pueblo baila al ritmo del cajón Se olvidan las penas, se entrega la pasión Un viejo canta un hondo, su voz es de metal Y el aire se detiene ante aquel ritual. La luna sale a ver Esa guitarra brava Que me hace enloquecer. ¡Olé! La naturaleza tan salvaje y tan real Me llama por mi nombre en el cañaveral Rezando por llegar, allí quiero morir... Donde el cielo es fuego y el amor es vivir.

