
El vuelo es una órbita contra la norma. El tiempo se detiene en las nubes del instinto. El silencio es más verdadero que la farsa. El cielo no tiene espejo para tu moral. Mi cuerpo es el deseo que ataca. La altura no admite contratos. La distancia del rebaño me salva. El cielo no tiene espejo de tu dios. El aislamiento es mi anatomía libre. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo... para tu ley. El vuelo es una órbita sobre el mercado. El tiempo se detiene en las nubes sin precio. El silencio es más valioso que la farsa. El cielo no tiene espejo para tu moneda. Mi cuerpo es el sudor que ataca. La altura no admite deudas. La distancia del patrón me salva. El cielo no tiene espejo de tu banco. El aislamiento es mi huelga permanente. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo... para tu bolsillo. El vuelo es una órbita sobre el cuento. El tiempo se detiene en las nubes de lo real. El silencio es más sólido que la farsa. El cielo no tiene espejo para tu mito. Mi cuerpo es el hueso que ataca. La altura no admite fantasmas. La distancia del hechizo me salva. El cielo no tiene espejo de tu cielo. El aislamiento es mi evidencia pura. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo. El cielo no tiene espejo... para tu fe. ¡Ay! ¡Simulacro! La muerte no pertenece. Es el desmonte, el vacío, la cárcel, el ruido. ¡El ruido! El rastro seco y la soberanía. ¡Hezur! ¡Vuela! ¡Mira! ¡Arsa! El cielo es soberanía. El cielo es soberanía. El cielo es soberanía. El cielo es soberanía. No hay magia, no hay delirio. El Duende es el instinto. ¡Olé! Chachipén, drom. El Duende, drom.

