
Mientras Jesús caminaba junto al mar, el Mar de Galilea, llamó a dos pescadores y les dijo: «Venid y seguidme». Ellos no le preguntaron dónde ni por qué; no calcularon el costo. Dejaron sus redes y caminaron con Él por el camino hacia su cruz. Cuando Jesús comenzó aquel camino, Él sabía lo que costaría cargar con todo nuestro pecado para salvar a un mundo perdido, ofrecer esperanza a cualquiera que escuchara su suave llamado: «Yo sé adónde voy; así que, ven y sígueme». CORO «Ven y sígueme. Ven y sígueme. Yo sé adónde voy; así que, ven y sígueme.» Nosotros también somos llamados a tomar una decisión; sabemos tanto dónde como por qué. El camino va más allá del lugar al que Él ascendió en el cielo. Cuando Jesús nos llama a su lado y dice: «Ven y sígueme», su plan es que permanezcamos con Él eternamente. CORO 2 «Ven y sígueme. Ven y sígueme. Al cielo es adonde vamos, ven y sígueme. Al cielo es adonde vamos, ven y sígueme. Ven y sígueme. Ven y sígueme. Ven y sígueme.»

