[ Letra compuesta por Aurèlia Lerma] Con la lluvia fina de esta tarde, escucho el sonido de pequeñas aves surcando el cielo. Y adormeciendo mis sentidos, por un momento, me parecen sonidos celestiales por la melodía que hilvanan lentamente en mis oídos. Al cesar la música que escucho, las reconozco: són los mirlos y las alondras. Se respira humedad, esa humuvia tierna y transparente, limpia, de un incipiente otoño. Tranquila. Me lamo mis heridas y guarnecida me descubro ante Ti, con el ligero viento que me despoja de mis hojas, de mis capas, que entra por mi ventana y sollozante....me miras. Qué haces?. Te pregunto. Nada. Me contestas. Simplemente observo tu frágil belleza.