
**[Introducción]** Ay, quién pudiera volver a la plaza y al farol, cuando cantaban las coplas con perfume de jazmín y sol. **[Copla I]** Lleva mi niña en el pelo una rosa de coral, y en sus ojos se ha escondido la luna de un olivar. Cuando pasa por la calle se detiene el ruiseñor, porque hasta el aire suspira por el fuego de su voz. **[Estribillo]** Ay, rosa de la madrugá, flor nacida entre romero, si tus labios me olvidaran yo me muero de silencio. Ay, rosa de la madrugá, qué penita y qué querer, quien te mira una vez sola ya no te puede perder. **[Copla II]** Dicen que el río la nombra cuando besa el arenal, y que las viejas campanas la conocen al sonar. Tiene la gracia morena de una tarde de abril, y un pañuelo de esperanza bordado para vivir. **[Estribillo]** Ay, rosa de la madrugá, flor nacida entre romero, si tus labios me olvidaran yo me muero de silencio. Ay, rosa de la madrugá, qué penita y qué querer, quien te mira una vez sola ya no te puede perder. **[Copla III]** Cuando se apaguen los años y mi voz quiera callar, quedará viva esta copla como un viejo manantial. Porque el amor verdadero ni lo vence el temporal; vive escondido en el pecho como un rezo junto al mar. **[Final]** Ay... que lo cantan las estrellas, que lo repite el compás, las coplillas de mi tierra nunca se podrán borrar.

