
El Reabicon Blanco” Intro No todo el que sonríe vive tranquilo, a veces por dentro ya se cayó el castillo, doce años perdidos peleando conmigo, y el diablo en la mente hablándome bajito. Verso 1 Felipe se miraba entero por fuera, pero por dentro cargaba la guerra, hubo noches frías sin encontrar salida, casi se me apaga completa la vida. La mente traiciona cuando uno anda roto, el silencio pesa más que cualquier monstruo, y aunque rechacé la mano de la ayuda, hubo gente firme aguantando la lluvia. Coro Y hoy me miran recio manejando el camino, levantando polvo entre piedras y pinos, voy sanando heridas rugiendo el motor, con “El Reabicon Blanco” brincando el terror. Con compas de acero cuidando la espalda, de esos que jamás se desaparecen cuando falla, si me ven sonriendo no fue por suerte nomás, fue porque del infierno me tocó regresar. Verso 2 Terracería dura y la suspensión brincando, mientras poco a poco el alma fue sanando, aprendí que el hombre también se quebranta, pero un buen amigo nunca te levanta falso. Ahora valoro el viento pegando en la cara, la troca enlodada y la noche estrellada, porque hubo un momento — y lo digo derecho — que casi no cuento lo que hoy estoy viviendo. Puente Y si alguno anda perdido en su mente, aguante otro día aunque el dolor apriete, porque a veces Dios manda la ayuda callada… en forma de amigos y rutas embarradas. Final Aquí sigue Felipe, firme en la rodada, con el pecho parchado pero nunca sin alma, y arriba del cerro se escucha el rugido… del “Reabicon Blanco” sobreviviendo al destino.

