
Nadie pisa la tierra como tú, nadie lleva tu mismo equipaje. Tienes luces, heridas y un don, y tu propio misterio en el viaje. No hace falta que seamos igual para hacer de la ruta un hogar. Solo hay que detenerse a mirar el valor que nos trae tu latido. Deja ya de comparar tu canción, descubre la luz en la otra mirada. Si abrazamos la rara belleza de ser almas tan singulares, el mundo respira, la vida se ensancha. Podemos andar por distintos caminos, pero siempre podemos caminar a la par. Más allá de la simple apariencia, donde nacen las cosas reales, cada cual tiene algo que dar, como ríos que buscan sus mares. Agradezco el color de tus pasos, agradezco el valor de quien eres. El mundo es un poco mejor porque tú, a tu manera, lo mueves. Deja ya de comparar tu canción, descubre la luz en la otra mirada. Si abrazamos la rara belleza de ser almas tan singulares, el mundo respira, la vida se ensancha. Podemos andar por distintos caminos, pero siempre podemos caminar a la par. Tu fragilidad es tu sello, tu historia es un trazo en la piel. Con todo lo que te hace distinto, me enseñas de nuevo a crecer. Caminando distintos. Caminando a la par. Con tu propia manera de ser, con tu propia manera de amar.

