
[Intro — hablado] Hay quien nació pa' aportar, hay quien nació pa' sumar... Y luego está la Garragarra, que nació pa' divertirse... y aprovecharse de los demás. [Verso 1] Desde niña tuvo maña en el arte de virlar: las monedas de otros, las vueltas, todo se podía gastar. Mientras la hormiga ahorraba y quería inglés aprender, la Garragarra encima regrababa el último éxito de Spandau Ballet. [Estribillo] Ay, Garragarra, Garragarra sin igual, como garrapata chupa, como cigarra a gastar. Cuando encuentra un buen huésped se le pega sin soltar, y si se acaba una guarida ya se busca otro hogar. [Verso 2] Muy temprano vino el vino, y la noche vino detrás: la última copa en la mano, “¡Vaya! Esta me ha sentado mal...” Ojos rojos, mil excusas, “es tan solo coquetear”, y la pobre hormiguita no sabía qué pensar. Creció la criatura y creció su necesidad; en pleno acopio la pillaron y la tuvieron que echar. Llorando volvió a casa: “¿Quién me puede ayudar?” Y la familia de hormigas, con el corazón partido, la volvió a rescatar. [Puente] Y cuando con otra Garragarra de la mano apareció, “Así se destroza un solo hogar”, mamá hormiga suspiró. Y no fue uno solo, fueron varios alrededor: cada vez que había un agujero aparecía algún bolsillo para pagar al deudor. [Verso 3] La familia de las hormigas trabajaba sin parar, mientras ella daba órdenes sin saber ni comenzar. “Esto hazlo de esta forma, eso tienes que arreglar, llama allí, compra aquello...” ¡Y cuidado con protestar! Porque si algo sale mal ya se sabe quién falló: “Yo lo había dicho claro, yo ya os lo advertí, ¡acatad mi dirección!” [Estribillo] ¡Ay, Garragarra! ¡Qué manera de mandar! No sabe hacer ni una cosa pero manda a los demás. ¡Ay, Garragarra! ¡Qué manera de exigir! Ella siempre te dice qué hacer para tenerla feliz. [Verso 4] Pero un día la hormiga necesitó ayuda también, y la Garragarra entonces miró pa' otro lado, como quien no quiere ver. “Ahora tengo otras cosas, tengo mucho que atender: el flequillo, el año chino, mis prioridades, ya ves.” Y al llegar aquellas cuentas que tenía que devolver, se puso como una fiera: “¡Me rompes los planes, qué mierdas eres, cómo te atreves a pedir lo que se te debe!” [Estribillo final] Ay, Garragarra, Garragarra, ten cuidado, que las hormigas se cansan de cargar con tu pasado. Ay, Garragarra, ya no te dejes llevar: quien vive siempre de otros algún día se despierta y no encuentra dónde chupar. [Outro — mariachi, hablado/cantado] Detecten a las Garragarras, compadres, ¡aléjense de ellas! No les den casa, no les den cartera, no les den excusas ni una cuenta entera. Porque la Garragarra, cuando encuentra donde chupar... ¡se agarra, se agarra y no se quiere soltar! ¡Ay, Garragarra!

