
[INTRO — SPOKEN — TODO HABLADO] Mi amiga que está escuchando esta canción, antes que pases por la sala y el bisturí, presta mucha atención a la canción de Don Willard y a un genio que a una mujer transformó, ¡a lo loco, de una manera abismal! Porque hay muchos cirujanos por ahí que cuando entra una paciente con mucha ilusión, la reciben sonriendo, le prometen maravillas y después… ¡que Dios bendiga la situación! [VERSE 1 — TODO CANTADO] No es de risa, mis señores, no es de risa, ¡póngale atención! Esto de entrar al quirófano es una cosa muy seria, ¡no es cualquier reparación! Si adelante o si atrás algo le está faltando, tenga calma y resignación; pero por amor de Dios, ¡no se deje convencer por el tal silicón! [VERSE 2 — TODO CANTADO] Llegó un doctor diciendo: “¡Yo la puedo transformar!” —“¿Qué quiere usted que le ponga?” —“¡Lo que me pueda sobrar!” Le dibujó unas caderas y una cintura de guitarra, pero lo que no sabía es que la dejaría arrugada como un acordeón. Y cuando terminó el trabajo, ¡qué terrible confusión! Donde antes había una dama, ¡salió una mala transformación! [BRIDGE — TODO CANTADO] ¡Señores, esto me recuerda a la historia de Clodomiro! Que pidió una mujer hermosa ¡y apareció un genio loco! Que le puso como cintura una guitarra, le cambió el cuello por el de una jirafa, y cuando terminó el trabajo… ¡que ni él mismo Genio daba la cara! [CHORUS — TODO CANTADO] ¡Póngale freno, póngale freno! No se vaya a equivocar, que por querer quedar bonita, ¡de otra forma la pueden dejar! ¡Póngale freno, póngale freno! No se vaya a equivocar, que una operación mal hecha la puede dejar con incapacidad. [VERSE 3 — MENSAJE DE LAS MUJERES — TODO CANTADO] Mujeres, ustedes son lindas, no se dejen intimidar; si alguno no quiere verlas tal como están, ¡pues que mire para otro lugar! Ustedes den gracias a Dios que pueden vivir y respirar; y si Dios se lo dio, ¡que San Pedro se lo bendiga! Y que Dios bendiga al que a ustedes las quiera amar, tal como ustedes son en realidad. [FINAL — MENSAJE — TODO CANTADO] Finalmente, recuerden que todo en esta vida es vanidad; lo que realmente viene a resaltar es nuestra integridad. Ámate a ti misma, ama a tu propio cuerpo; recuerda que eres creación de Dios, ¡no se te vaya a olvidar!

