
Rojo, verde y azul, tan simples, tan perfectos, dibujan cada amanecer y cada rincón del cielo. Nunca pensé al mirar la inmensidad del firmamento, que toda la luz del universo nace de tres simples destellos. Rojo arde como el fuego, el verde florece en silencio, y el azul sueña tan lejos que abraza el firmamento. Tan distintos entre sí, en equilibrio perfectos, si sólo uno faltara quedaría incompleto nuestro espectro. Y entendí por fin... por qué brillaba el cielo... Sois luces diferentes, sois nuestro universo, juntos, un blanco puro, un blanco eterno. Oh-oh-oh... Sois nuestro universo... Oh-oh-oh... Nuestro universo. Rojo, verde y azul, vuestra luz es oro, que reviste grietas, que lo sana todo. Sois luces diferentes, sois nuestro universo, juntos, un blanco puro, un blanco eterno. Oh-oh-oh... Nuestro universo... Oh-oh-oh... Nuestro universo...

