
Guardé una semilla dentro de un cajón, junto a una llave y un viejo botón. Pasaron los años, cambió la estación; la semilla dormía sin pedir explicación. Palmas y guitarra, que empiece a sonar; hoy plantamos sueños, los vamos a cuidar. Palmas y guitarra, late el corazón; lo pequeño florece con ritmo y pasión. La puse en la tierra junto al ventanal; le di un poco de agua, la dejé respirar. Una mañana de abril se asomó un brote verde; lo que parecía perdido a veces solo espera. Palmas y guitarra, que empiece a sonar; hoy plantamos sueños, los vamos a cuidar. Palmas y guitarra, late el corazón; lo pequeño florece con ritmo y pasión. No hay prisa en la tierra, cada cosa a su tiempo se aprende a levantar. Palmas y guitarra, que empiece a sonar; hoy plantamos sueños, los vamos a cuidar. Palmas y guitarra, late el corazón; lo pequeño florece con ritmo y pasión.

